A mover el esqueleto: Actividades para aprender en movimiento

27/01/2020

Mantener el constante movimiento es fundamental en la primera infancia. Los niños aprenden día a día haciendo y necesitan muchas oportunidades durante el día para involucrar sus mentes y cuerpos. 

Sabemos que muchos niños, debido al uso excesivo de la tecnología,  llevan una vida sedentaria; y esto genera un problema multifacético por lo que recomendamos priorizar el tiempo para la actividad física durante la escuela y fuera de la escuela. 

¿Cómo hacer que los niños se muevan para aprender más en los entornos de la primera infancia? Te dejamos varias opciones:

Tiempo para un recreo: dejá un momento para que los niños puedan distenderse de las actividades curriculares y los horarios estrictos. Jugar es aprender en equipo y los mantiene activos.

Descanso para el cerebro: brindá pequeños descansos de la institución para revitalizar a los niños. Hacé juegos cortos como deportes guiados, ejercicio, baile, yoga o actividades de coordinación.

Trabajen en el patio: cuando sea posible, trabajá en el patio. Utilizá los cinco sentidos para describir elementos de la naturaleza. 

Palabras en movimientos: enseñá palabras utilizando movimientos físicos, esto a su vez, genera un vínculo entre el habla y la acción para impulsar el aprendizaje del lenguaje.

Mover los músculos: promové actividades que requieran movimientos grandes del cuerpo. Poné música para que los niños puedan moverse y bailar mientras hacen la transición a la siguiente actividad.

Recordá que el movimiento ¡es fundamental! Hacé que los niños se muevan todos los días, fomentando su desarrollo holístico y su sano crecimiento. La salud y el bienestar de los alumnos principiantes dependen de ello.

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